jueves, 19 de enero de 2012

Capítulo 39: "Una decisión".


 Ya llevábamos cerca de una hora dando vueltas y nada, y no conseguiríamos definitivamente nada si seguíamos dando vueltas en auto, ¿qué esperaban? ¿verla dando vueltas? No, ella no haría eso... ella buscaría un lugar para dormir porque... era obstinada, pero realista.
 "Bajemos a buscar" teclee por cuarta vez y obtuve la misma respuesta: No podemos, será más difícil.
 Quería bajar yo a buscarla, podría defenderme solo y además, estaba seguro que si dábamos un par de vueltas, si entrabamos a algunos lugares medianamente decentes, la encontraríamos.
 Los policías pararon en una gasolinera a consultar algo, creo, y aproveché la oportunidad para salir corriendo de ese automóvil. Por lo menos yo tenía mi teléfono y algo de dinero para sobrevivir.... además de las continuas peleas con mi hermano y unas clases de karate que tomé hace ya... muchos años.
 No giré a ver a los policías pero pude sentir sus gritos cuando ya me había alejado bastante. Eran algo lentos.
 Corrí sin importar donde, entrando en algunos sitios y saliendo de inmediato al no ver nada. De vez en cuando gritaba su nombre pero solo el sonido de ratas correteando por algún lugar o los quejidos de un vagabundo, eran mi respuesta. Ella no podía estar en ese ambiente.
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  By (tu nombre)
 No sabía cuanto tiempo había pasado desde que llegué a ese lugar pero ya comenzaba a hacer mucho frío. Era bastante entrada la noche y la primavera a esas horas era cruel.
 Me había resignado a dormir en ese lugar pero de todos modos busqué algo seguro, un árbol. Si alguien me quisiera hacer algo, tendría que trepar y llegar hasta ese montón de tablas que seguro habían puesto unos niños, pues estaban para todos lados, pero servían de refugio. No tenía techo, por tanto la helada me llegaba directamente.
 Comencé a dormitar imaginando su rostro, sus manos... imaginando que estaba Tom a mi lado, hablándome. Me concentré tanto en eso que casi podía oír su voz de verdad, llamándome.
-(tu nombre)- gritaba en mi ensoñación, alejándose y acercándose. Lo veía en la típica escena cursi de una película, en un jardín lleno de flores, con el sol a toda luz y un arco iris. Yo corría a sus brazos mientras él decía mi nombre una y otra vez.
 Desperté sobresaltada y comencé a mirar a mi alrededor... el último llamado había sonado tan cercano que casi caigo del árbol de un salto.
-¡(tu nombre)!- volví a sentir que su voz me llamaba, pero ya estaba despierta... ¿Ya me estaba volviendo loca? Si así era el caso, me comportaría como loca, no tenía nada que perder.
-Tom, Tom, Tom... te necesito, Tom- grité tan fuerte como pude- ¡Ven desde Alemania ahora mismo que me perdí y te necesito!
 Reí algo histérica por lo loca que me sentía y caí de nuevo, de espaldas sobre las tablas pero estas cedieron haciendo un ruido espantoso. Temí por caer pero estaba tan entumecida que decidí dejar que la física actuara sobre mí, de todos modos no estaba tan alto el árbol.
 Caí esperando un fuerte golpe contra el suelo pero, al contrario de lo que esperaba, caí sobre algo que cedió ante mi peso. No fue tan dura la caída como yo esperaba, pero caí solo con la mitad del cuerpo sobre ese soporte, el resto fue a parar contra el asfalto.
 Luego todo fue un montón de colores y luces parpadeantes. No perdí la conciencia, como hubiese preferido para pasar el dolor, pero si perdí lucidez y solo veía las cosas moverse mientras mi cabeza amenazaba con explotar.
 El suelo, o lo que sea que me detuvo, comenzó a moverse mientras soltaba quejidos... ¿el suelo se quejaba? Al parecer si y yo no lo sabía. Eso me causó algo de gracia y comencé a reír.
-¿(tu nombre)?- otra vez esa maldita y hermosa voz, ¿por qué me seguía acosando si no estaba?- Oh... oh... ¡no puede ser!
 Sentí como el suelo- que hablaba igual que... eh... ¿cómo se llamaba?, bueno, que él- comenzaba a tocarme la cabeza, luego la cara... y después desaparecía de debajo mío.
 Yo seguí mirando las lucesitas que bailaban frente a mis ojos, deformando todo y combinando los colores, hasta que algo las apagó.
 Fruncí el ceño al dejar de ver esas lindas y alegres luces que ahora eran interceptadas por un deforme pero conocido rostro... el rostro también tenía algunas lucesitas pero no se veían tanto.
-¡(tu nombre)!- me llamó el rostro deforme pero lindo, con la misma voz que... ah... eh... Tob... si, Tob. ¿Es que ahora todo tenía la voz de Tob?
-¡Deja de hablar como Tob!- grité con fuerza a ese rostro que se alejó un poco ante mi reacción.
-Pero si yo soy...
-¿Y por qué hablas el mismo idioma que él?- le espeté con fuerza- solo él y yo hablamos eh...- ¿qué era?- jalemán.- Si, estaba segura, era Jalemán... como... un hombre jalea, Jale-man.
 Me sentía como... drogada... seguramente parecía drogada pero yo era feliz. ¡Debí haberme golpeado la cabeza antes!
-Soy Tom... no Tob- soltó la misma voz algo divertido... ¿era Tom? Yo juraría que era Tob...
 Hice un amago por levantarme pero el rostro resultó tener manos y me detuvo.
-No te levantes, (tu nombre)- ¿por qué sabía como me llamaba?- haré una llamada y seguimos hablando.
-¡Préstame tu teléfono! Quiero llamar a mamá pero no tengo dinero... me perdí... Lucas... el cerro... ¡Tom, quiero a Tom!- comencé a lloriquear mientras la otra mano del rostro me acariciaba las mejillas.
-Ya... cálmate, yo la llamaré.
 Esperé intentando calmarme... podía ver su rostro difuso desde aquél ángulo... era de noche y no habían muchas farolas cerca. Frente a mi había alguien, si, alguien que hablaba como Tom y sabía mi nombre... pero claramente no era Tom porque él estaba en Jalemania... ¿era Jalemania? Bueno, él estaba lejos...
-Ya vendrá tu madre- el rostro desfigurado creo que sonrió- ahora... te has golpeado muy fuerte la cabeza...
-No tanto, no me duele casi- sonreí, creo, para darle fuerza a mis palabras pero realmente dolía mucho.
-No te creo mucho...- esperé que siguiera hablando pero tardó bastante... quería seguir escuchando su voz, tan ronca y escurridiza como la de Tom- Oye... entonces... ¿quién soy?
-Un impostor... que habla como Tom y tiene un lindo y deforme rostro.
-¿Deforme?- preguntó entre extrañado y divertido.
-Si, las lucesitas se mezclan con tu cara y no veo mucho... pero he de suponer que eres lindo...
-¿Y por qué no puedo ser Tom?
-Porque Tom está en Jalemania, trabajando... está lejos... muy lejos... y no puede venir... y no lo veré en más de una semana...- ya estaba comenzando a hiperventilar de nuevo- ¡Tom!
 El rostro con manos se recostó suavemente a mi lado, en la acera- creo- y comenzó a acariciarme desde la sien hasta la barbilla. Su tacto era tan similar al de Tom...
-¿Por qué te pareces tanto a Tom?- pregunté entre sollozos ahogados- Eres cruel, ¿sabes? Yo extraño mucho a Tom y ahora vienes tú y me lo recuerdas más que nadie...
 Suspiró una vez y luego comenzó a moverse pues su mano dejó de tocar mi rostro. Me revolví inquieta, suplicando por más contacto pero unas manos se aferraron a mis brazos y me inmovilizaron en el suelo. Quise zafarme con un movimiento pero luego me di cuenta que no tenía fuerzas para ello y me dejé llevar. Lo próximo que sentí fue un beso, un cálido y húmedo beso...
-Hasta besas como Tom- suspiré casi a punto de llorar en sus labios.
 Oí aquella risita que tantas veces me acompañó y pude comprender algo. Sus labios, sus manos, su voz, su risa, su todo, todo se parecía tanto a Tom que... ¡Mierda, mierda, mierda! ¡Era Tom, era Tom...!
 No sé como... ni cuando, ni como, pero Tom había llegado hasta mi país y ahora estaba ahí, conmigo... luego de tanto tiempo, luego de tanta angustia, y me había rescatado... y luego de bastante tiempo perdido, mientras yo reconocía el mundo, él me acompañó... siempre fue él.
-Tom, Tom, Tom- susurré suplicando para que no fuese un sueño y él se escapara de mis brazos- Tom... ¿eres tú de verdad?
-Claro pequeña- me dio otro cálido pero corto beso- ¿recién lo notas? Oh... espero que ese golpe no te haya dañado tanto.
 Me dolía la cabeza pero eso no importaba ya, estaba con él y eso era suficiente.
-Supongo que no... aún recuerdo casi todo...
-Pero es Alemania, no Jalemania- rió ya más relajado.
 Aún no podía divisar su rostro totalmente, aunque imaginaba sus rasgos, encajándolos en el contorno de su cara.
-Te extrañé- solté de repente y hasta yo me asusté por el ruido de mi voz- tenía miedo Tom, este lugar me da miedo, pero contigo es mejor.
 Justo en ese momento un auto giró por la esquina e iluminó el rostro de Tom para mí. Finalmente lo pude ver, tan perfecto como siempre, sonriéndome. Casi pude ver un rastro de emoción en sus ojos.
 El vehículo se detuvo frente a nosotros, que seguíamos en el piso, y detrás de él llegó otro.
 Bajaron muchas personas, bueno, 4 o 6 oficiales, no los conté bien. Comenzaron a hacerme preguntas pero no atendí  a nada así que me hice la desmayada.
-¿Está bien?- Oí que le preguntaban a Tom en español pero obviamente él no respondió nada.
-No quiero hablar ahora, me he mareado- susurré despacio para que solo Tom, que estaba cerca, me oyera. Lo dije en alemán, claro- Hagamos como que me he desmayado...
 Tom comenzó a hacer algo, no sé que porque no abrí los ojos, pero minutos después me estaban llevando en una camilla a alguna ambulancia, supuse.
 Al despertar no recordaba nada, absolutamente nada; o por lo menos... nada en concreto. Recordaba haberme perdido y luego creo haber subido a un árbol... pero de ahí en adelante no sé que tanto es un sueño y que tanto es realidad. Creo que la mayoría era un sueño porque estaba Tom.
 El cuarto en el que estaba era blanco, demasiado blanco para mi gusto, y no tenía nada para decorarlo... bueno, en el lado derecho porque tenía el cuello hacia ese lado y no tenía fuerzas para moverme y mirar el resto de la sala.
 Pensé en dormirme de nuevo pero estaba cansada incluso para eso. Más bien, no estaba cansada, estaba desanimada... esa era la palabra porque en el sueño estaba Tom...y ahora no había nada.
-Tom- murmuré en voz alta, ya que estaba sola, e hice un esfuerzo sobrehumano para no ponerme a llorar... lo extrañaba tanto...
-¿Qué pasa?
 No, no podía ser él...
-¿Te duele algo?
 Giré el la cara- haciendo un esfuerzo enorme- y casi doy un grito de puro asombro. Tom estaba ahí, de verdad... a menos que siguiese en coma o algo por el estilo... pero estaba ahí.
-No... ¿Tom? ¿De verdad eres tú?- sentí como mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas.
-Eso creo, a menos que mamá se haya equivocado cuando Bill y yo eramos pequeños y hayamos quedado cambiados de por vida- dijo en un tono obvio-  creo que si soy yo- suspiró sonriendo- al menos ya no me dices "Tob".
-¿Tob?- repetí aún tragándome las lágrimas- ¿Cuándo te dije yo "Tob"?
-Ya luego lo recordarás o te lo diré... ahora...- se acercó lentamente hasta que nuestras narices se rozaron- ¿crees que de verdad soy yo?
 Entreabrí los labios con solo sentir su aliento chocando contra mi cara y me quedé ahí, esperando el contacto. Hasta que llegó. Lo extrañaba... y sobra decir que bastante...
 Un momento.
 ¿Qué hacía Tom aquí? No quería preguntarle porque eso significaba separar nuestros labios así que solo seguí moviéndome contra su boca. Sintiendo su lengua danzando con la mía... como extrañaba eso.
 No podía dejar de pensar... estaba segura que olvidaba algo importante... pero entre sus labios perdía la coherencia de todo lo que había pasado y estaba pasando en ese mismo momento.
-¡Lucas!- murmuré abriendo los ojos de golpe, él me estaba mirando ya.
-¿No dijiste que era Tom?- podía oír los celos en su voz... yo no me refería a que lo hubiese confundido yo...- Si él besa mejor... pues vete con Lucas...
-No, Tom, no...- lo retuve con una mano pues estaba planeando dar la vuelta; la otra no la pude mover porque estaba conectada a unas agujas y me dolió al intentar sujetarlo- He recordado algo... Lucas estaba en el cerro... y comenzó a seguirme, por eso bajé, por eso me perdí.
 Tom me miró con recelo pero dejó de intentar zafarse de mi agarre.
-Él dijo que tú te habías puesto como loca y saliste corriendo- murmuró casi con rabia- ahora lo entiendo... ese hijo de...
-Calma Tom- le acaricié el brazo que era lo único de él que tenía a mi alcance... después de haberlo tenido tan cerca- Eso ya no importa... como sea, eso ha logrado que estés a mi lado de nuevo.
-De todos modos iba a llegar- su voz seguía siendo dura, pero sus ojos ya no me miraban con rabia- era una sorpresa... y tu huiste... pensé que te perdería... estabas en un mal lugar, en un mal momento...
-Lo siento- apenas pude pronunciar las palabras pues tenía un nudo enorme en la garganta por haber sido tan estúpida- no quería que eso pasara... solo deseaba salir- Tom seguía sin mirarme... hacía un buen rato se había dedicado a mirar la habitación o cualquier cosa antes que a mí.
-Supongo que no es tu culpa, pero no lo vuelvas a hacer, nunca... si estás sola...
-Yo no quiero estar sola, no te vayas de nuevo- solté sin pensar y me arrepentí de inmediato.
 Era cierto, me sentía sola porque él no estaba... pero prácticamente yo me había ido, no tenía nada que reclamar; sin embargo, Tom se volvió hacia mí y su mirada me dejó mal. Él también estaba sufriendo y lo acababa de notar.
-No es que quiera dejarte sola- dijo bajito luego de un rato- pero no tengo otra opción. No creas que me agrada no tenerte cerca... yo igual te necesito pero aguanto.
 Yo lo sabía, realmente si me había dado cuenta pero no lo quería asumir porque me sentí débil... muy débil y cobarde.
 Cerré los ojos para no llorar. Nunca pensé que lo diría pero... en ese momento no deseaba ver a Tom. Lo veía y me daba cuenta de cuan poco era para él, y para todos. Era egoísta y había hecho sufrir a TODOS. Hice sentir mal a Tom, a mi madre, a mi hermano- bueno, si comprendiera él sufriría-, a Pía, a mi padre y... a Bill, como olvidar cuan mala fui con Bill.
 Seguramente Tom pensó que me había dormido porque luego de un rato se alejó y oí como se dejaba caer en la alguna silla que no había visto hasta el momento- y no vería porque no pensaba abrir los ojos-.
 En algún momento me dormí, no sé como ni cuanto tardé pero una de las últimas pocas cosas que recuerdo es que abrí los ojos para mirar a Tom y éste estaba dormido.

 Mi estadía en el hospital fue corta pero bastante aburrida. Con Tom hicimos como si nada hubiese pasado y  cuando desperté hablamos de otras cosas menos importantes.
 Se quedaría acá 3 días más.
-¡Nos siguen!- gritó, en tono escandaloso, Stefano. Íbamos de vuelta a casa, bueno, yo iba de vuelta a casa. Me habían dado de alta.
-¿Quién nos sigue?- preguntó Tom, a mi lado.
-Un espía... es malvado... ¡busca el tesoro del pirata!
 Ok, mi hermano había visto muchas películas este último tiempo, y ahora hablaba solo alemán porque había, prácticamente, olvidado casi todo el español... hasta las películas que le ponía tenían que ser en otro idioma.
-Si Stefano, si- dije acariciando su cabello.
-Realmente, parece que si nos siguen- Tom señaló una furgoneta con un logo impreso a un lado. Era un canal de televisión, lo conocía.
-¡¿Pero que...?!- no acabé la frase porque estaba mi hermano y no quería decir groserías- No me digan que saben sobre que estaba en el hospital y todo eso.
-No se les escapa nada- mamá habló desde el asiento del conductor. Con decir eso era más que suficiente. Lo sabían todo... y seguramente también sabían que Tom estaba aquí y no ensayando en Alemania.
 Ahora le estaba creando mala fama a mi novio, genial.
 Apenas llegué a casa- luego de escapar de un par de periodistas y los que se agolpaban en la puerta- encendí el computador y comencé a ver los blogs... necesitaba saber algo.
-¿Qué haces?- preguntó Tom sentándose a mi lado- ¿te bajó el espíritu fanático de Tokio Hotel?- añadió en tono jocoso al ver que entraba en blogs de la banda.
-Mira esto- sonreí con ironía al encontrar lo que suponía... un gran enunciado mostrando la frase "Tom Kaulitz ha viajado a (tu país) a ver a su novia, dejando de lado a la banda y el trabajo para su próximo concierto en Rusia". Era casi como lo había imaginado...
 Dejé de mirar la pantalla y enfoqué a Tom. Vi el momento exacto en que salía de sus casillas. Ya estaba decidido.
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 Hola :] Esto está muy largo... lo siento si es latero... pero es el penúltimo capítulo. El otro lo subo mañana, o pasado mañana... ahí veré.
 Espero no decepcionarlas, estoy ansiosa por terminar esto porque me gusta acabar etapas y comenzar otras. Luego de este fic pretendo subir otro - que ya comencé- , aunque el próximo mes, supongo c:
 Ojalá no cierren esto antes de mañana o pasado... se imaginan la ley SOPA cierra el blog y nunca pueden leer el final? D: jajajajaj sería muy trágico .-.
 Ok, eso sería. Gracias por llegar conmigo a estas instancias <3
 Las adoro <3

5 comentarios:

  1. awww lo ameee....!!
    esta genial la fic.. que pena que ya acbara....

    sii sube mañana -.. hahahaah ojala que no la cierren seria muy tragico hahah
    :) bye

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  2. que ya acabara o que triste en que acabara me siento mal pero lo bueno es que ya subiras otra fic espero el final

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  3. bueno toda historia tiene su fin ay que pena de que ya acabe ajajam que dolor pero aras otra fic verdad o si no te mato jaja no mentira pero si quiero otra fic

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  4. sube hoy o sino lo van a cerrar si pasa eso te mato jaja no tomate tu tiempo pero que no sea mucho tienpo

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  5. ¡¡¡ElPENULTIMO!!!
    NooOoOoOoOoOoOo!!...
    bUeno no importa te quedo genial , me encanto

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